La medida aprobada por el Parlamento Europeo, de permitirles a los operadores de juegos elevar las apuestas mínimas de las máquinas tragaperras, ha generado un malestar entre los ciudadanos y diversas organizaciones.
Los grupos religiosos son los que más se han escuchar, manifestándose en contra del Parlamento y la decisión tomada. Los cambios significan que algunas apuestas se duplicarán desde 50p hasta £ 1.
El Ministro de Comunicaciones de Barnes, manifestó que esta medida ayudará a conservar puestos de trabajo en la industria del juego.
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