
Cuando el juego pasa de ser un divertimento a una adicción, comienzan los problemas de ludopatías, esos que la mayoría de los casinos de España contribuyen para erradicar definitivamente.
Tal es así, que en la Comunitat valenciana se les han prohibido la entrada a 13000 personas en los diversos recintos de juegos de azar. En unos casos la restricción la pide el propio interesado, en otros llega por mando de la justicia siendo una acción totalmente gratuita de tramitar.
Los investigadores afirman que la adicción al juego se incrementó luego de la crisis de 2009 y que un 35% de los ludópatas incurre antes de los 18 años y tardan más de una década para pedir ayuda. Además, se conoció que ocho de diez ludópatas valencianos tienen mayor debilidad por las máquinas tragaperras.
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