
Los reiterados aumentos que estaban atravesando las industrias de juegos de azar en Nevada iban a tener sus consecuencias.
Pues los propietarios de los salones de juegos se negaron el jueves a pagar más impuestos o tasas para ayudar a equilibrar el presupuesto estatal.
Recordamos que el plan de desarrollo democrático ha añadido más de $200 millones en el gasto, incluyendo las restauraciones a los servicios sociales. Los límites del plan al 5 por ciento de la reducción de la financiación estatal a la educación superior y el sistema K-12.
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