Cuando se juega poker, siempre se viven situaciones de mucha disimulación donde en general vuestros ojos delatan los naipes que poseemos. Por tal motivo ya casi es una costumbre observar en cualquier evento de poker la mayoría de los participantes con gafas.
A decir verdad, muchas personas con el solo hecho de mirar a los ojos saben si estamos mintiendo o no. Las gafas han ayudado a resguardar la debilidad de ciertos jugadores para ocultar en sus miradas las mentiras.
Algunos pueden manifestar que le ha quitado una esencia al juego, pero otros que les ha servido de mucho.
Lo concreto es que si no sabes ocultar tus mentiras, es necesario que cuentes con unas gafas para todas tus partidas, siempre y cuando se permitan utilizarlas.
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